martes, 5 de noviembre de 2013

Capítulo 13

Y pasan los días y se me hacen eternos sin ti. Te necesito más que nunca, te necesitamos.
Dices que me odias, pero no es verdad. Yo sé que no me odias, lo siento muy en el fondo... Eres la única persona que me hizo sentir viva de verdad, tiré toda mi vida por la borda, todo por ti. ¿No te vale esa mierda para que sepas todo lo que siento por ti? Joder... Qué cabrona la vida, que cuando todo nos va bien, hace que todo se vaya a la mierda en cuestión de segundos.

Pero esto no acaba aquí... no aún.



La puerta se abre, y mi madre aparece tras ella. Me mira sorprendida al verme.
—Jade, ¿qué haces aquí?—pregunta con la voz ronca.
—Sólo vengo a hablar con mi hermano.—digo con un tono duro.
Suspira y se mete dentro, dejando la puerta abierta. A los pocos minutos aparece mi hermano.
—Jade, dios mío. Creía que te había pasado algo.—me abraza con fuerza y me dejo abrazar.—¿Está bien?—se separa de mí y me mira de arriba abajo.
—Sí, pero me tienes que ayudar en algo.—frunce su ceño.
—No voy a ayudar a tu novio a sacarlo de donde merece est-
—Déjate de mariconadas.—lo interrumpo.Necesito que destruyas la mafia Fiasco.—respondo seria.
Rob abre los ojos exageradamente, su boca cae al suelo. Para luego soltar una carcajada sarcástica.
Espero a que deje de reírse, cruzada de brazos. 
—¿Estás de coña? No pienso destruir lo que papá logró construir en años.—sacude la cabeza el muy gilipollas.
—Oh, y, ¿qué vais a hacer ahora?—frunce su ceño ligeramente.—Bueno, sin el líder, ¿qué haréis?—me burlo sonriendo cínica. Su rostro se vuelve serio al momento.
—¿No te da vergüenza burlarte de la muerte de nuestro propio padre?—su voz es dura y fría.
Finjo una risa realmente molesta.
—A mí ese cabrón me daba asco.—sonrío de lado.—Ahora, está donde merece estar. Bajo tierra.
—¡Cállate! El hijo de puta de tu novio lo mató, y yo me encargaré especialmente de que no salga de esa cárcel.
—Pues que no salga, me la suda todo Rob. Que le den por culo, yo ahora tengo una nueva meta en mi vida....—frunce su ceño.
—A qué te refieres....—dice curioso.
—Bueno, parece ser, que tu pequeña hermana va a ser mamá.—muerdo mi labio con diversión. Su cara se vuelve blanca.
—Cómo.—susurra.
—Justin me dejó un bonito recuerdo de nuestro amor.—acaricio mi vientre y veo como tensa su mandíbula.

Narra Justin. 


—Con que tú eres el famoso Gángster.—veo a un 'grupito' de negros entrando en mi celda.

Me levanto, para no parecer menos que ellos, cuando realmente no lo soy...
—¿Me habéis preparado una fiesta de bienvenida?—digo caminando hacia ellos. 
—No te hagas el gracioso con nosotros, no te conviene.—dice el que parece el jefe. Sonrío.
—No os metáis con el nuevo, no os conviene.—me cruzo de brazos.
El jefe no parece contento, y se abalanza a mí, agarrándome del uniforme naranja.
—Mira blanco de mierda, como vuelvas a ponerte chulo o hacerte el gracioso, me encargaré de que tu estancia aquí sea una puta pesadilla.—río fuertemente y con rápido movimiento, agarro su brazo y se lo pongo tras la espalda, doblándoselo con poca fuerza.
—¿Decías algo?—sus colegas se quedan quietos, esperando a que ocurra algo.—Voy a estar poco tiempo aquí, me condenaron 40 años de cárcel, pero saldré antes. Así que, el tiempo que esté aquí, podré divertirme contigo, racista de blancos.—noto como se traga los gemidos de dolor.—Venga, te suelto porque me caes bien.—dejo de doblar su brazo, levanto mi rodilla y le parto el brazo con ésta. Grita del dolor y todos se quedan sin saber qué hacer. Lo suelto y lo empujo, haciendo que caiga al suelo.
Sacudo mis manos y voy hacia las literas, sentándome en la de abajo sin prisa alguna.
—Chicos.—los miro, estos me miran sorprendidos.—¿Os podéis largar de mi celda? Ah, y llevaos a vuestro amigo a que le curen el brazo, no tiene buena pinta.—me encojo de hombros y me tumbo en la incómoda cama.

Tendré que acostumbrarme... Nah.



·

—Bieber, tienes visita.

—Quién es.—me levanto de la cama y salgo de la celda, mientras que Kurt me pone las esposas en las muñecas y en mis tobillos.
—Me dijo que te dijese que es una sorpresa.—me empieza a empujar mientras andamos. Suspiro pesadamente.

Entro en la habitación y sonrío al ver a mi amigo Rob, sentado. Me ve y se levanta.

—Hombre, cuánto tiempo amigo.—digo en tono burlón.
Niega con la cabeza y abre la boca, pero no para decir algo, se queda callado. Puede que pensando en qué decirme.
Carraspeo.
—¿A qué se debe esta repentina visita cuñado?—humedezco mis labios.
—Eres un hijo de puta.—tenso mi mandíbula.
—Lo soy, pero mi madre no era una puta.—corrijo y me siento en la silla.
Veo como agarra su pelo con sus dos manos fuertemente y tira de éste bufando.
—Dejaste embarazada a mi hermana, de 16 putos años. ¿Sabes que puedo denunciarte por acoso sexual y te caen más años, Gángster?—apoya sus manos en la mesa como si me estuviese interrogando.
—Perdona pero tu santa hermana me pedía a gritos que siguiera, así que, tuve que hacerlo. Y no la dejé embarazada queriendo, gilipollas. ¿Crees que me gustan los críos?—niego con la cabeza y suelto una risa sarcástica.
—Eres un cabrón. Me da igual que el niño que lleve mi hermana sea deseado o no. Sólo pido venganza.—frunzo mi ceño.
—Oh, ¿por tu papi?—muerdo mi labio, evitando no reírme. Tensa su mandíbula.—Yo sólo hice lo que tenía que hacer, ese cabrón que se hacía llamar 'padre' para ti y Jade, se cargó a toda mi familia. Me dejó sólo con tan sólo 12 años, ¿sabes lo que mierda hice para sobrevivir? Inventé asesinatos que yo no cometí, la gente se acojonaba, pero yo no soy capaz de matar a alguien tan brutalmente y menos si es inocente.—mi rostro se vuelve serio.—Tú al menos tuviste una infancia en condiciones, pero, ¿yo? ¿Yo qué mierda tuve? ¿Eh? ¡Ese hijo de puta me arrebató hasta a mis abuelos que vivían en Canadá!—mis ojos están a punto de aguarse, pero me contengo.—Ahora, puedes hacer lo que te salga de los huevos. Mátame si es lo que quieres, yo encantado de reunirme con toda mi familia.—me encojo de hombros.—Y te comprendo, la venganza es algo que corre por tus venas, ¿verdad? ¿Sientes esa fuerza que te he dado yo? Esa fuerza es toda la que tenía yo, maté a tu padre y dejé a tu hermana embarazada con 16 años. Yo realmente estaría igual que tú en tu pellejo macho.—asiento y sonrío forzadamente, quiero cabrearlo un poquito. 
—Me va a dar pena matarte, pero bueno, dejémoslo para el final, ¿no Gángster?—sonríe de lado y asiento.
—Me gustas Robert.—sonrío y le guiño un ojo.
—Bueno, yo también puedo ser un hijo de puta.—se encoge de hombros. Humedezco nuevamente mis labios.
—Sí, y esta vez sí que podemos decir que tu madre es una puta, cuando Jade realmente no era hija de Joseph.—entrecierro mis ojos y muevo mis cejas rápidamente. 
Su cara se descompone.
—¿Cómo?—dice sin creérselo.
Ay pequeño Rob, hay tantas cosas que no sabes, pero que yo sí.... ¿Por dónde puedo empezar?

Esta vez si que tengo a todos comiendo de mi mano. Así es como se hace.


____


RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.


Al final voy a terminar la 1ª temporada en el capítulo 15. Veo que ya llegué muy lejos y pues bueno... Os digo una cosita, la 2ª Temporada empezará con mal pie. Quiero decir, que todo está patas arribas, hasta que aparece Justin. Os digo que Justin en la 2ª Temporada aparecerá en el capítulo 2 o 3, aún estoy pensándolo...

Sé que no conseguí 45 RT's, pero conseguí 44 y me habéis matado, gracias. 
Por favor, dejarme vuestra opinión porque muchas veces twitter falla con los RT's y algunas se quedan sin avisar, así que con comentario respondiendo en el tweet de arriba, podré avisaros a todas. ¿Vale?

El final de esta novela va a ser algo.... algo trágico. Esta novela es de tragedia, y con esa palabra ya os podéis esperar lo peor... aviso.

Gracias por leer y espero vuestros comentarios. 

Donna Scars ♥

lunes, 14 de octubre de 2013

Capítulo 12

Narra Justin.

El corazón me va a mil, millones de lágrimas se preparan para salir de mis ojos. 
Cojo a Jade en brazos y la tumbo en la cama. Saco mi móvil de mi bolsillo y miro a mi novia, mientras que se desangra lentamente.
—Tengo que acabar con esto.—niego con la cabeza y las lágrimas empiezan a salir por sí solas de mis ojos... Marco el número de urgencias y coloco el teléfono en mi oreja. Voy hacia mi niña y ella me mira con sus ojos llorosos.—Te juro que todo irá bien mi reina. Te lo juro.—cojo su mano y la beso repetidas veces.

·

Helen me abraza con fuerza, y me derrumbo en sus brazos.
—Ya verás como sale bien Justin, ella va a estar bien. Y los dos podréis iros juntos a otra parte y ser felices...—me besa en la mejilla y suelto un sollozo.
—Justin Bieber, por fin lo vemos en carne y hueso.—me separo de Helen rápidamente y trago saliva con dificultad.—Venga Gángster, acompáñanos...—el agente me hace una seña. Suspiro y miro a Helen, la cual está a punto de llorar.
—Helen, dile a Jade... Dile a Jade que la amo, y que voy a volver con ella y con nuestro hijo cuando menos se lo espere. ¿Vale?—mi voz está rota, al igual que yo.
Asiente y me abraza con fuerza.
—Te quiero negra, mucho.—acaricio su espalda y suelta un sollozo. 
—Te quiero mucho, blanco de mierda.—suelto una pequeña carcajada y nos separamos.
Voy hacia el oficial y me agarra las muñecas, juntándolas. Me pone las esposas y suspiro.
—De esta no te libras, Bieber.—empezamos a andar. Suelto una risa sarcástica.
—¿Eso crees?—murmuro. Se queda callado...

·

—¿Y qué nos dices de tu expediente, Gángster? Mataste a miles de personas con tan sólo 16 años. ¿Tienes la conciencia tranquila?—me intentan provocar.
—Yo no mato a gente humilde, mato a la gente cabrona e hija de puta que se interpone en mi camino y en la de las personas que me importan.—mascullo, intentando calmarme a mí mismo.
El agente Mark suelta una carcajada sin humor alguno. Tenso mi mandíbula.
—No me hagas reír. Todo el tráfico de drogas también tienen sus consecuencias. ¿Cuánta pasta puedes ganar en un sólo día? Como 100,000 dólares.—pone sus manos apoyadas en la mesa, frente a mí.
—Es lo que tiene ser un tío listo. Yo no estaría aquí si a mi novia no le hubiesen disparado. Sois unos zoquetes que no tienen los huevos que hay que tener y enfrentarse al Gángster más poderoso de toda América. Unos cobardes, la policía me la chupa. Si por mí fuera, estaríais todos lamiendo las suelas de mis zapatos. Rogando para que no os cortase la yugular.—apoyo mis codos en la mesa y junto mis manos.—Pero mírame, aquí estoy. Completamente indefenso, aunque si me dieras una hoja de papel, podría matar a alguien con ella. ¿Sabes Mark?—me levanto y empiezo a andar de un lado a otro, él me mira atentamente.—Ahora mismo, podría ayudaros a coger a la familia de Joseph Fiasco.—lo miro y me mira sorprendido.
—¿Cómo?
—Lo que oyes amigo. Me cargué a Joseph, ese hijo de puta no hará más nada. Pero, toda su puta familia está ahí fuera. Son demasiados, y aquí tenéis al Gángster, que no se metía con nadie. ¿Me vais a encerrar mientras todos esos cabrones están matando a personas que no tienen culpa de nada? Joseph y su familia se encargaron de que me quedase solo, pero sigo vivo. ¿Crees que duraré mucho tiempo entre rejas? No tengo contactos ahora, no me fío de nadie. Sólo somos yo, y mi inteligencia. Nada más descubra cómo salir de esta puta cárcel, me encargaré de ser un cabrón de verdad y me conoceréis de verdad. Y seré mucho más cuidadoso con todo... ¿De verdad queréis probar el sabor de la sangre en la boca?—me detengo y giro mi cabeza, mirando a Mark. Su cara está para hacerle una foto.—Tengo 19 años, pero vi cómo mataban a mi madre y a mi padrastro. Sé demasiado para tener esta edad. ¡Maté a tantas mafias! Y ni me lo agradecéis....—río leve y niego con la cabeza.
—No intentes comerme el coco... Sé cuales son tus intenciones, y créeme, yo no digo si te encerramos o no. Lo decido el jurado y el juez.
—Me da igual. Pero sólo te diré algo más, Mark.—me acerco a él lentamente.—Si en el tiempo que esté aquí, le pase algo a mi chica o al hijo que lleva en su vientre.... Juro que saldré de aquí y me cargaré a vuestras putas familias.
—No creo que tengas los huevos de hacerlo...—se burla.
—No me conoces, nadie me conoce. Ni mi propia novia me conoce, nadie sabe lo que puedo llegar a hacer por venganza. Puedo ser la persona más fría y desagradable al dolor. Me convierto, y puedo matar a un niño pequeño a navajazos.—su cara se descompone y rodeo la mesa, volviéndome a sentar en la silla.

Los tengo cogidos por los huevos...

Narra Jade. (Días después)

Canción.
—¿Estás segura de que quieres hacerlo?—Helen me pregunta por tercera vez. 
—Sí, necesito abrazarlo.—asiente y suspiro fuertemente. El guardia me abre la puerta y entro, aún no está. Cierro la puerta y empiezo a andar de un lado a otro.
—¿Quién coño vino? No me agarres tan fuerte, machote.—mi corazón acelera al oír su voz. La puerta al otro lado de la habitación se abre y entra Justin esposado de pies y manos, arrastrando de sus tobillos cadenas, que parecen muy pesadas.
Me mira y su expresión de pasota cambia.
—Jade.—el guardia que lo traía sale y cierra la puerta. Corro hacia Justin y lo abrazo con fuerza.—Qué haces aquí.—noto como huele mi pelo. Me separo de él y me mira de arriba abajo.—¿Estás bien? ¿Cómo coño te dejaron salir tan pronto?—no parece contento...
—Tuve que insistir como 3 días enteros sin parar, y aquí estoy. No podía dejarte solo en esto.—sonrío, pero él sólo tensa su mandíbula.
—No deberías de haber venido.—trago saliva.
—Pero, Justin yo sólo-
—No estás en buen estado como para venir a verme, ¿qué coño te pasa? ¿Es que eres tonta?—va alzando su voz.
—Lo que me pasa es que te amo y te prometo que te voy a sacar de aquí.—suelta una carcajada sin humor.
—¿De verdad piensas que tengo posibilidades de que el jurado me de la libertad? Cuánta fe tan malgastada cielo...—un nudo se forma en mi garganta.
—Pero... tú me prometiste que no nos iban a separar nunca, y aunque nos separasen, vendrías a por mí y nos escaparíamos juntos.—mis ojos se aguan al instante.
—A veces, hago promesas estúpidas que no podré cumplir nunca. Te prometí una buena vida, cosa que nunca podré darte ni a ti ni a nadie. Y encima te jodo la vida, dejándote embarazada. Para colmo me enteré por tu padre, ¿cuándo coño pensabas decírmelo?—su mirada es fría.
—Por qué me hablas así...—murmuro mirándolo sin creérmelo.
—¡Porque estoy hasta los huevos de todo! ¡Creía que confiabas en mí! ¡¿Qué coño pasó con toda esa mierda?! ¡Joder Jade!—tira una de las sillas al suelo con fuerza de un puñetazo.
Me sobresalto y suelto un sollozo sin darme cuenta.
—Lo siento, te lo iba a decir cuando llegué a casa, pero me encontré con John y mi padre tendiéndome una trampa.—trago el nudo que se me formó anteriormente, pero otro lo reemplaza...—Vendré mañ-
—Es mejor que no vengas más, ¿vale?—me corta. Sus palabras me atraviesan de una en una como una espada afilada.—Vuelve al hospital y recupérate del todo.—ni siquiera me mira.
—Justin...
—Mira Jade.... trata de olvidarme, tengo asumido que no voy a salir de aquí en mi puta vida. No vengas a verme nunca, quiero que te olvides de todo lo que ha pasado entre nosotros. Es más, nunca hubo un 'nosotros'. Olvida el pasado, olvídame a mí.—dice eso mirándome fijamente.
—No hablas en serio. Tú no eres el Justin del que me enamoré...—niego con la cabeza.
—Eso es porque ese Justin, murió por tu culpa.—masculla fríamente. Las lágrimas salen desordenadas y rápidamente de mis ojos.
—No me hagas esto.—me acerco a él y lo agarro de las mejillas, suplicándole con la mirada. Gira su cara a un lado.
—Es lo mejor para ti. Este es mi sitio, vuelve al hospital con Helen y cuando te den el alta, iros a algún sitio seguro. Cásate con un tío que merezca la pena y que te trate como a una verdadera reina, que trate a mi hijo como si fuese suyo.—me mira y puedo ver cómo traga saliva.—Te amo, pero me rindo. No puedo más Jade, lo siento. He estado toda mi vida intentando cargarme a tu padre, y ahora que lo conseguí.... no tengo más metas en la vida.—suspira.—Maldigo el día en que te quité el sujetador, porque desde ese momento, sabía perfectamente que todo iba a cambiar. Y mírame, en la cárcel acabo.—un sollozo silencioso sale de mis labios.
—No me dejes, juro venir todos los días a verte Justin. No quiero a un tío reemplazando al padre de mi hijo. Te quiero a ti conmigo y con nuestro bebé.—el pecho me empieza a dar punzadas.
Niega con la cabeza.
—Dios no quiere un final feliz para mí.—murmura.
—Dios nos enseñó a perdonar hasta el que menos lo merece, tú sólo querías vengar la muerte de tu familia. ¡El ni siquiera tiene que perdonarte!—lucho por no hacer ninguna mueca de dolor.—Tú no eres mala persona, yo sé cómo eres en realid-
—Tú no me conoces una mierda Jade. ¡No tienes ni puta idea de lo que hice durante toda mi puta vida! Antes de conocerte, era el cabrón más grande que pudo tener esta mierda de mundo. Y estoy hasta los cojones de todo.—la vena de su cuello palpita.—Lárgate.—señala la puerta.
—Justin...
—¡Que te vayas a tomar por culo, joder! ¡No quiero que vuelvas a venir! ¡No quiero nada contigo, y no lo voy a querer nunca! ¡No estando entre rejas! Te jodí la vida desde el principio, y no voy a volver a acercarme a ti. ¿Me entiendes? Vete.—suelto un sollozo y me giro, dispuesta a marcharme. Pero...
—Me voy a ir....—me giro a él, me mira atentamente, sin expresión alguna en su cara.—Cuando salgas de aquí, que seguramente saldrás de una forma u otra... Olvídate de venir a por mí o a por MÍ hijo. Porque como te vea en la otra punta de la calle, juro que me encargaré de que te metan otra vez aquí.—y salgo, dando un portazo.
Helen se levanta de los asientos que hay y se acerca a mí.
—¿Cómo fue?—me abalanzo a ella, derrumbándome por completo.—Oh cielo...—me abraza.

A veces las palabras, duelen mucho más de lo que puedes llegar a imaginar...
Y es ahí, cuando sé que lo perdí... para siempre.

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RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Subí este capítulo para compensaros por el mierdo del anterior... Espero que os haya gustado.
Sólo tuve 25 RT's de 40 que tuve del 10... Pero bueno, espero que en este tenga 45 al menos. Sé que hay lectoras fantasmas, gilipollas no soy. Así que os pido que me recomendéis, que la primera temporada va a acabar...

También os digo que el vídeo de esta fanfic lo hice para distraeros un poco y empezárais a imaginaros cosas que realmente no van a pasar. So... Ahora todo tiene sentido. 
Decirme vuestra opinión y pues nada, que deis RT al tweet que os dejo siempre arriba para que yo os pueda avisar. 

Gracias a las que siempre me comentan, que son muy pocas, pero los comentarios me llegan.

Donna Scars ♥

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 11 (2ª parte)

Canción.
—Acompáñame Jade, vamos con Justin.—John empieza a subir las escaleras. Lo sigo, aún confundida.
Andamos hasta nuestra habitación y John toca en la puerta, se escucha un 'adelante' y abre la puerta.
—Pasa.—John me cede el paso. Entro nerviosa, y veo a Justin tirado en el suelo, retorciéndose del dolor. Mi padre tiene en mano una toalla liada mojada.
—¡Justin!—grito y corro hacia él. Me pongo de rodillas y las lágrimas empiezan a pinchar tras mis ojos.
Está chorreando en sudor y sus ojos están caídos y atontados. Lo acojo entre mis brazos, con toda mi fuerza.
—Bueno cielo, sólo me tienes que dar el número de la caja que tiene Justin en el sótano.—mi padre se acerca a mí. La respiración de Justin es agitada.
—Yo no sé la contraseña.—murmuro, mientras las lágrimas caen por mis mejillas.
—Bien. Si no nos la dices, no me quedará otra que seguir con lo mío.—le da de nuevo con la toalla en la barriga y Justin gime y se retuerce.
—¡Para, para joder!—me levanto y empujo a mi padre.—¡Si te dije que no sé la contraseña, es que no la sé!—me da con la toalla en la pierna y grito por el fuerte dolor, cayendo al suelo.
—No la vuelvas a tocar.—Justin se levanta y se enfrente a mi padre. 
—Oh por favor. Justin creía que eras más listo. Para mi hija eres solo un capricho más. ¿Crees de verdad que está enamorada de ti? Por dios, sé maduro.—mi padre se cachondea.
—Tú no sabes nada de nosotros, Joseph.—la voz de Justin suena grabe, y da miedo.
—Claro que sé de vosotros chicos. Mientras tú pierdes el tiempo con una niñata que no es capaz ni de freír un puto huevo, ella folla con todo un gángster. Eso es un privilegio Bieber.—me levanto, aún con la pierna jodida.
—Cállate.—Justin masculla.
—¿Debería, Jade? ¿Me callo o sigo diciéndole que le has mentido durante todo este tiempo?—Justin se gira, mirándome incrédulo.
—¿Me has mentido?—pregunta sin poder creérselo.
—Por dios, Justin... ¿No la notas algo cambiada? Mira su vientre.—y lo hace, me cruzo de brazos. Mi labio inferior empieza a temblar.
—Sólo quería quedarse embarazada para luego irse de tu vida, porque no quiere que su hijo crezca en este entorno.—mi padre empieza a decir estupideces.
—¡Eso es una puta trola! ¡Yo no me iba a ir de su lado!
—¿Estás embarazada?—Justin se acerca a mí a paso ligero. El corazón se me va a la boca, impidiendo que pueda tragar saliva.
—Justin...
—Te lo vuelvo a preguntar, ¿estás embarazada?—su voz suena dura y alejada. Asiento.—¡¿Cuándo coño pensabas decírmelo?!—grita enfadado.—¿Es que tenías todo esto preparado con tu padre, Jade? ¿Me estabas usando?—lágrimas se asoman por sus ojos.
—No Justin, yo nunca haría algo así. Sólo-
—¡Cállate! ¡Me has mentido, creía que confiabas en mí de verdad!—mi padre ríe y Justin rápidamente, saca una pistola y se gira. 

Y es que todo pasa tan rápido, Justin dispara unas veces, pero luego mi padre también estaba preparado para el ataque. Aunque a Justin no le dieron.... ¿Adivinad a quién?

Sí... a mí.

El cuerpo de mi padre y el de John caen al suelo, ensangrentados. Justin se gira rápidamente, mirándome asustado.
Me llevo las manos al pecho, parpadeo varias veces, intentando que esto sólo sea un sueño.
—¡Jade!—Justin me coge antes de que caiga al suelo.—No, mierda. Jade, perdóname reina.—el aire va dejando poco a poco mis pulmones, mientras que la boca se me llena de sangre al instante.

¿Este es mi final, acaso? Así no es como voy a morir... 


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RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Vale, vale, vale. Sé que soy una cabrona por no haber subido antes, pero es que me quedé dormida, además de que estaba mi hermano con el orde, y pues no me lo dejaba el cabrón...

Espero que os haya gustado, y tranquilas, a Jade no le pasa nada... Ni tampoco al bebé ;)

Sé que no puse nada de que estaba embarazada, pero es que ella simplemente se lo tenía demasiado callado, hasta para ella misma. No la juzguéis.

¡Espero vuestros comentarios y RT's al tweet de arriba!
Os quiero, coño.

-Donna Scars.


sábado, 5 de octubre de 2013

Capítulo 11

Canción.
Lo abrazo con fuerza, mientras él no deja de reír.
—Te quiero tanto.—murmuro, ríe de nuevo.
—Yo también Jade, pero me vas a asfixiar nena.—beso su mejilla y me recuesto en su pecho.
Empiezo a dibujar cosas sin sentido en el torso desnudo de mi chico. 

Narra Justin

La miro con atención, todas sus caricias son como si me tocasen los mismísimos ángeles.
Acaricio su pelo oscuro con delicadeza. Beso la parte superior de su cabeza.
—¿Sabes qué?—dice.—En un futuro quiero tener un hijo contigo.—inmediatamente, una sonrisa se me dibuja en la cara.
—¿En serio?—empiezo a acariciar su brazo con cierta delicadeza. Asiente y levanta su cabeza, mirándome.—Pues espero que no sea como yo.—me pega en el pecho.—¡Ay!
—Va a ser igual de buenorro que su padre.—río.
—¿Y si es una preciosa princesita?—pregunto riendo aún.
—.... No sé.—estalla en una carcajada. 
—Si es una princesita, será igual de bonita que su madre.—murmuro calmado. 
—Awww.—agarra mis dos mejillas y me da un casto beso en los labios.—Eres un amor.—me abraza de nuevo y empiezo a reír.

Mi móvil empieza a sonar en la mesita, alzo el brazo y lo cojo. Descuelgo.
—¿Sí?
—Bieber, ¿dónde coño te metes? Quedamos en que vendrías y te encargarías tú de Tyler.—dice John tras el teléfono.
Miro a Jade, la cual se acomoda en mi pecho y besa éste, produciéndome un escalofrío desde la espina dorsal.
—Lo siento, pero hoy la paso todo el día con Jade, encárgate tú.—Jade me mira sorprendida. Le guiño un ojo.
—Pero Justin, tú eres el jefe....
—Pues hoy lo eres tú, así que espero que no me defraudes.
—Está bien. Te dejo que le des placer a tu chica. Adiós bro.—río y cuelgo.
Dejo el móvil en la mesita. Miro a Jade y humedece sus labios.
—¿Qué?—muerde su labio y empieza a bajar lentamente.—Jade, ¿qué coñ-
—Shh. Disfruta.—se mete bajo las sábanas y muerdo mi labio con fuerza.
—Nena, no hace falta que hagas esto....
—Pero yo quiero.—noto como baja mis bóxer y agarra mi miembro.
—Vale.—murmuro.

Narra Jade.

—Me alegro de que estáis tan bien.—Helen me da un pequeño abrazo. Sonrío sin poder evitarlo.
—Lo que me preocupa es mi padre... No sé qué estará tramando. Pero es que desde que por poco mata a Justin de una paliza, algo está tramando. Y lo presiento.—suspiro.
—Tranquila, ya verás como todo irá bien.—me pasa el botellín de cerveza y lo agarro.—Bebe y olvídate de los problemas.—le doy un largo trago al botellín, y trago el líquido amargo y delicioso.


—¿Justin?—cierro la puerta, pero nadie contesta.—¿Justin? ¿Estás ahí?—me adentro en la casa, pero nada.
—Sí que está.—me giro rápidamente, viendo a John, uno de los amigos de Justin.
—Ah, hola John. ¿Dónde está?—echo mi pelo a un lado.
—¿Por qué lo quieres saber?—dice acercándose a mí lentamente. Frunzo mi ceño.
—Porque quiero hablar con él...—digo con un tono 'obvio'.
—Pues parece que no vas a poder hablar con él, bonita.—trago saliva, mis manos empiezan a sudar. Noto su aliento chocar con mi cara.
—¿Qué ocurre?—pregunto sin saber qué coño pasa. Me agarra de las mejillas y me acerca más a él.
Parece ser, que Justin no puede fiarse de nadie en el mundo de la mafia, Jade. Ni siquiera de sus 'amigos'.

¿Qué?

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La segunda parte la subo mañana. ¡Lo siento! Pero tengo que subir también de Flores De Papel.
Decidme qué creéis que pasará en la segunda parte. ¡Besos! ♥

-Danna Scars.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Capítulo 10

1 Mes después...

Canción.

—¡Justin, déjame!—grito corriendo por toda la casa, y Justin me persigue como el coyote al corre-caminos. 
Oigo su risa cerca mía, hasta que noto como me coge por la cintura y me eleva del suelo. Grito sorprendida y me pone en su hombro bocabajo. 
—¡Justin!—grito riendo a más no poder. Me da con su mano en mi trasero y río.—¡Eh!—me quejo riendo.
—Que conste que exhibo el precioso culo de mi novia por mi casa, eh. Tienes que sentirte afortunada cielo.—me duele la barriga de tanto reír. Empieza a andar conmigo en su hombro colgada, hasta que me tumba en la cama con cuidado.
Se tumba a mi lado, sólo se oyen nuestras respiraciones algo agitadas. Giro la cabeza, mirándolo de perfil.
Me mira y reímos leve. Me incorporo y paso mi brazo por su cintura, acariciando su torso al descubierto.
—Jade.—lo miro y pasa su brazo por mis hombros, abrazándome así.—¿No te parece raro que tu padre no haya intentando ninguna cosa más?—mi corazón se para por unos segundos.
Trago saliva.
—Tengo miedo.—susurro. Me mira y me da un beso en la frente.—No quiero que me alejen de ti Justin, quiero estar contigo siempre.—beso su pecho y me acurruco a él. Se levanta un poco, quedando sentado, hago lo mismo.
—Ven aquí.—me agarra de la cintura, mientras que yo me pongo en el hueco entre sus piernas. Me abraza por la cintura con un agarre fuerte y me coge las manos, entrelazando sus dedos con los míos. 
El corazón me va a mil, siento su aliento en mi cuello y besa mi mejilla derecha con dulzura.
—No puedo prometerte nada Jade, tu padre es demasiado astuto. Pero lo que si puedo prometerte, es que si nos separan iré a por ti. A donde sea reina, a donde sea iré por tal de volver a estar juntos. ¿Confías en mí esta vez?—asiento y vuelve a besar mi mejilla.—Eso es.—murmura apretándome contra él. Un nudo se forma en mi garganta.
No quiero que me separen de él. Lo amo tanto que sería capaz de matar por estar siempre con él...
Quito sus brazos de mi cintura y me giro, sentándome a horcajadas sobre él. 
—Eres tan jodidamente bonito.—digo poniendo mis manos en sus hombros. Ríe y beso la punta de su nariz.
—¿Soy bonito?—pregunta aún riendo. Asiento y lo abrazo fuerte. Me sigue el abrazo con gusto, besando mi cuello.—Tú si que eres bonita.—susurra en mi oído. Muerdo mi labio y me separo de él.
—¿Eso crees?—acaricio su pelo rubio cobrizo. Asiente.—Hummm...—acerco mi cara a la de él y nuestras narices rozan. Nos miramos fijamente a los ojos y sonreímos como dos completos gilipollas.—Dime por qué te quiero tanto, va.—murmuro. 
—Porque soy irresistible.—muerde mi labio inferior, llevándoselo a su boca. Gimo y suelta mi labio.
—Eso ya lo sé, dime otro por qué que me valga.—beso su mejilla.
—No sé si hay más eh.—dice acompañado de un suspiro. Río leve.
—¿El Gángster nervioso por una niña de 16 añitos? Vaya, impresionante.—bromeo y empieza a reír.
—Me vuelves loco reina.—dice, para luego empezar a devorar mi cuello. Río leve y me tumba, mientras él se pone sobre mí.—Eres tan imprescindible para mí Jade, no tienes idea de lo que te amo mi reina.—dice mirándome directo a los ojos. Me ruborizo, pero no por eso aparto mi mirada de sus ojos dorados tan dulces y bonitos.
—Hazme tuya.—susurro, posando mis manos en su nuca.
—Ya eres mía.—dice con una sonrisa traviesa en sus labios. Muerdo mi labio y pego sus labios a los míos. Su lengua acaricia la mía lentamente... El cabrón sabe perfectamente que eso hace que moje braga en cuestión de segundos.
Me entra un escalofrío por la espina dorsal, así recorriendo todo mi cuerpo entero.
Nos separamos, pero volvemos a juntar nuestros labios. Le pego un pellizco en la espalda con las uñas y gruñe en mis labios. Sonrío en los suyos y él hace igual. 
Se pasa a mi cuello y lo lame, ganándose un gemido de mi parte. 
—Te deseo.—masculla entre dientes.—Te deseo tanto morena.
Muerdo mi labio con cierta fuerza, llevo mis manos a su trasero y aprieto uno de los mofletes. Justin grita de la sorpresa y río.
—Qué traviesa.—dice en mi oído, para luego morder mi lóbulo. Río, ahí tengo cosquillas, no me juzguéis.

Meto las manos bajo los bóxer y acaricio las mejillas de su suave culo. Muerdo mi labio mientras él ríe leve en mi oído. Sonrío, cuando ríe es puro amor.
—Tienes un vicio con mi culo reina.—dice riendo aún. Suelto una carcajada.
—No es mi culpa que lo tengas tan suave como el de un bebé.—digo bajando sus bóxer lentamente. Arquea una ceja.
—¿Me acabas de decir que tengo el culo de un bebé?
—No, como el de un bebé.—corrijo aguantándome la risa.
—Entonces no puedes acostarte con un bebé, eres una pedógila.—suelto una carcajada y él se une a mí.
—Déjate de cagaleras y hazme ya el amor, que voy a acabar empapando la cama entera mi amor.—muevo las cejas y muerde su labio.
—Con gusto.—me quita la camiseta rápidamente, más los shorts. Río ante su rapidez de quitarme las prendas.—Te deseo tanto Jade.—masculla, mirando mi cuerpo con lujuria.

Llevo mis manos al cierre de mi sujetador negro de encaje y lo desabrocho. Justin se encarga de quitármelo con impaciencia. Besa mis dos senos y río ante el roce de su bigote en mis pechos. 
—Te amo tanto reina.—dice, mirándome a los ojos con total sinceridad.
—Me alegra saber que tenemos eso en común.—muerdo mi labio y sonríe.


Canción.
Entra en mí sin rodeos, haciéndonos gemir a los dos. 

—Te tengo muy dejada.—dice sin moverse. Suspiro y se mueve, aprieto las sábanas y empieza a entrar y a salir de mí a un ritmo suave.—Joder Jade, cuando te retuerces me estás doblando toda la polla para un lado, nena.—gruñe.
—Perdón.—me disculpo sin darle importancia. 

El sudor de nuestros cuerpos unidos, hacen que resbalemos con facilidad. Justin sigue haciéndome el amor, mientras que nos besamos. Gimo en su boca, eso a él le encanta.

Nos separamos, sin dejar de movernos y gemir. Los ojos de Justin están cansados, al igual que los míos. 
—Uff. Qué calor, ¿no?—dice mi novio. Asiento abanicándome con la mano. Se para y suspira pesadamente. 
—¿Estás bien?—pregunto, cierra los ojos. Asiente.
—Sí, es que hace tiempo que no... y pues...—mueve las cejas. Río y beso su sien. 
Se mueve de nuevo y llego al orgasmo. Grito su nombre a pleno pulmón. Se vuelve a mover, haciéndome gritar de nuevo.
—Grita, eso es. Quiero que todos sepan de quién eres.—dice mordiendo su labio. Vuelve a moverse dentro de mí y grito. Mi cuerpo no da a más.
—Justin dios, para.—digo sin apenas aliento. Pero vuelve a moverse y vuelvo a gritar, él gruñe en mi oído. 
Noto como saca su miembro de mí y se deja caer encima de mí, sin poner gran peso.
—Joder.—susurra en mi oído, con la respiración agitada. Siento su corazón latir a toda hostia.
—Increíble.—murmuro, jugando con su pelo. Besa mi cuello y muerdo mi labio inferior con fuerza.
—Te amo.—dice, besando mi mejilla. Sonrío y se levanta de encima mía. Me levanto de la cama y corro al baño.
—¿Me acompañas?—pregunto, girándome y mirándolo. Me mira y arquea una ceja. 
Me apoyo en la puerta y empiezo a moverme sensualmente en esta. Se levanta y corre hacia mí, me agarra de la cintura y me pega a él.
—¿Segundo asalto?—dice con un todo pícaro.
—Vamos a por ello.—pego mis labios a los suyos y nuestras lenguas empiezan a bailar entre ellas.

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Bueno, os dije que lo iba a hacer largo.... Pero he tenido sólo 39 RT's de los 49 que me disteis en el anterior capítulo: https://twitter.com/demitefollo_/status/373582164035522560
Pero buena, subí el capítulo porque tenía ganas ya de subirlo. Que lo tenía ahí muerto de risa al pobre... 
Es que me molestó mucho, porque 10 RT's menos... jode TELA. Y eso lo digo en nombre de todas las escritoras, no queremos lectoras en la sombra, ¿sabéis?

Espero que al menos os haya gustado este, es muy bonito y "hot" a la vez. A mí me gustó mucho escribirlo.
¡Gracias por los comentarios! Sois increíbles.

PD: Conseguidme más lectoras. Estoy pensando en hacer un poco más larga la primera temporada y así no hacer 2ª temporada.. Lo siento.

¡Os quiero!

- Donna Scars -